Los boleros que cantaba Gabo, en el Jamboree de Barcelona

El II Festival Ron Varadero del Bolero llega este domingo a su ecuador en la barcelonesa sala Jamboree con un concierto de la cantante Ludmila Mercerón, nacida en Santiago de Cuba, aunque afincada en Zaragoza, en el que interpretará piezas históricas del repertorio bolerístico, algunas de las cuales fueron cantadas profesionalmente por Gabriel García Márquez cuando vivía en París, según revela el texto incluido en el programa, original del periodista Jordi Rueda.

Ludmila Mercerón, también compositora y pianista, ofrecerá igualmente temas de su propio repertorio, acompañada por un exquisito grupo musical dirigido por el contrabajista Robin Reyes, en el que participarán el flautista José Luis Cortés el Tosco y el timbalero José Luis Quintana Changuito.

La cantante, además, ha aceptado la petición del festival consistente en recordar a tres figuras de la canción desaparecidas en el último año: la norteamericana Eydie Gormé, quien grabó tres célebres elepés con el Trío Los Panchos en los años sesenta y murió en agosto pasado, a los 84 años; la legendaria “Damisela encantadora” de Lecuona, Esther Borja, que falleció en enero, después de haber cumplido 100 años en diciembre entre grandes celebraciones en La Habana, donde vivía retirada hace años, y el ponceño Cheo Feliciano, que se estrelló con su auto en una carretera de Río Piedras, en su islita del Encanto, Puerto Rico, el 17 de abril, a los 78 años.

Así, pues, además de algunas canciones que hizo populares Bienvenido Granda, el cantante más seguido por García Márquez, titulos como “Siboney” o “El ratón”. serán interpretados este domingo por Ludmila, en un concierto algo más largo de los que son norma en la sala Jamboree, de la barcelonesa plaza Real y que empezará a las 21.00 horas y que será presentado por la actriz y locutora habanera Tania del Real.

Reproducimos el texto escrito para la ocasión por Jordi Rueda:

EL NOBEL QUE AMABA LOS BOLEROS

Gabriel García Márquez amaba los boleros. Se dejó bigote para toda la vida llevado de su admiración por Bienvenido Granda “el Bigote que canta”, popularísimo vocalista de la Sonora Matancera. También los cantó en un local de París para conseguir unos francos con los que combatir el hambre.

Gabo experimentó, cantando para la gente, un placer infinito “cuando en la oscuridad las parejas se amaban al idilio de un bolero”. En momentos así, algo prodigioso se acompasa en el ánimo de los intérpretes de boleros, aliados musicales casi infalibles en las artes de la seducción desde hace más de un siglo.

Las voces de tres inolvidables artistas que nos han dejado en el último año, el boricua Cheo Feliciano, la norteamericana Eydie Gormé, y la cubana Esther Borja, que interpretaron muchos boleros en sus respectivas carreras profesionales, fueron cómplices necesarias para convertir primarios apetitos carnales en intensas vivencias sentimentales.

En la velada de esta noche, la excelente cantante y pianista cubana Ludmila Mercerón recordará algunos de los temas que fueron universales en las interpretaciones de Cheo, Eydie Gormé con Los Panchos, Esther Borja o “El Bigote que canta”.

Ludmila tiene toda la autoridad para hacerlo. Su voz, su dicción, su filin y su sentido escénico son excelentes y se basan en una amplia formación musical iniciada ya en su propio ámbito familiar, no en vano es hija del célebre director de orquesta santiaguero Mariano Mercerón, uno de cuyos cantantes fue precisamente Bienvenido Granda, cuya influencia llevo a Gabo a convertirse en “El Bigote que escribe”. “En los momentos de su gran apogeo —relató García Márquez— yo usaba el bigote muchísimo más grande, y más poblado que ahora, y me llamaban los compañeros de trabajo `El Bigote que escribe´”. Después le conoció personalmente, en el Teatro Blanquita, de Ciudad de México, “y donde quiera que se presentara, lo seguía. Eran mis malos tiempos en México, cuando escribía `Cien años de soledad´”.

Esa referencia, la de Granda, le ayudó a vencer su timidez para cantar en L’Escale, club nocturno parisino donde se reunían muchos latinoamericanos: “Tengo miedo a los micrófonos y a las cámaras de televisión como a los aviones, pero las necesidades obligan en la vida”.

Esta noche, el Festival Ron Varadero del Bolero y Ludmila Mercerón proponen recordar al escritor que dijo que “por fin hay un Premio Nobel de Literatura al que le gusta Bienvenido Granda”, con alguna de las canciones que le emocionaron, entre las cuales, con toda probabilidad, se encontrarían muchas de las que cantaron Cheo, Eydie, con Los Panchos, o Esther, junto a Ernesto Lecuona.

Ahora queda acompasarse con la voz y el sentimiento de Ludmila y de los colosales músicos que la respaldan. Hay boleros, como artistas y escritores, que son inmortales.

Texto: Revista Clave (Barcelona).

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *