Delirio colectivo al son de Juan Luis Guerra

Tenerife, Javier Zerolo

El popurrí de las bachatas más famosas que dejó para el final, fueron el mejor regalo de Juan Luis Guerra la noche del sábado en Santa Cruz de Tenerife. La capital europea más caribeña se entregó a un artista que, con el paso de los años, se consolida como el más destacado creador musical de habla hispana.

Guerra está en lugar de honor en el Olimpo contemporáneo de acordes latinos junto a Sabina, Juan Gabriel, Alejandro Sanz, Pablo Milanés, Carlos Vives, Montaner, Serrat y muy pocos elegidos más. Cuando quien canta es el creador de la tonada, surge el duende y la magia más brillante en la música.

El autor de canciones cuyas letras han quedado grabadas durante años en el subconsciente de la gente, renovó su compromiso afectivo con los chicharreros. Paseó nuevamente su sabia y sensible manera de cantar al amor y a los desarreglos sociales junto al mar, frente a más de quince mil personas predispuestas al delirio colectivo.

Baile, gritos de aprobación, coros de multitud. Un espectáculo perfectamente ajustado a un guión insuperable: Visuales decididamente tropicales, luces y sonido aceptables, que aderezaron el show de Guerra, acompañado de quince excelentes músicos.

Percusión de relojería, sección de vientos brillante y conjuntada, un piano acariciado por las manos de la única mujer en tarima, bajo y guitarra de sonidos nítidos y ajustados a lo estrictamente necesario, además de un coro inmejorable y bailongo.

Merengues de su extensa discografía fueron apareciendo en el concierto para dar paso a varias canciones de su último disco Todo tiene su hora. Desde “Ojalá que llueva café” a “El Niágara en bicicleta”, pasando por “Como tú”, “Cookies and cream”, “Todo tiene su hora” y “La bilirrubina”; Juan Luis Guerra no dejó al público sin un recuerdo de alguno de sus trece discos.

También la salsa y su padre, el son, se adueñaron de miles de caderas cómplices. Y por supuesto, la bachata, el ritmo de su isla Dominicana de cuya internacionalización es el mayor responsable. Las más bellas canciones de amor –«Tus besos», «Mi bendición», «Muchachita linda»– bajo la luna en cuarto creciente de Santa Cruz. No dejó de bailar y aplaudir el público cuando oró en forma de canción, confirmando que él transita el camino del cristianismo activo desde 2004.

Gracias Juan Luis, esta comunicación con el público de Tenerife va más allá de una noche de fiesta. En la isla habías cantado en la Plaza de Toros, el Recinto Ferial, en el Sur y en el lagunero Campo de la Manzanilla en un concierto irrepetible pero… Igual que el güiro espera a la tambora, quienes llevamos la música latina grabada en los genes, esperábamos que llegases para la noche en la que todo tiene su hora.

4 Comments

  1. Rosy(.-.)Rubita

    26 julio, 2015 en 15:06

    hola sabe alguien si adelantaron el concierto en La Palma??????
    me dijeron que empesaba a las nueve?????
    deberían explicar mejor las cosas

  2. Cristina

    26 julio, 2015 en 19:57

    Genial el concierto, genial Juan Luis Guerra, genial la orquesta, genial la gente. felicidades a los organizadores

  3. Pedro José

    26 julio, 2015 en 20:02

    Todo muy bien menos los quioskos… vaya cosa mal organizada… mucho tiempo para pedir una copa y personal nada profesional…
    Juan Luis Guerra y la banda que vuelva cuando quiera que yo lo ire a ver. tremendo festival!!!!!!

  4. Beneharo

    26 julio, 2015 en 20:02

    La capital europea jajajajajaja jajajajajaja jajajajajaja jajajajajaja jajajajajaja jajajajajaja jajajajajaja jajajajajaja jajajajajaja jajajajajaja

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