Bebo Valdés será enterrado en Estocolmo junto a su esposa Rose Marie

Bebo Valdés será enterrado junto a su esposa Rose Marie en un cementerio de Estocolmo, sin que la familia haya comunicado aún la fecha a la hora de redactar esta noticia. El pianista cubano de proyección y reconocimiento internacional, falleció el viernes 22 en la capital sueca, donde residió durante muchos años. También vivió en Málaga (España). Tenía 94 años y padecía Alzheimer. Según allegados al artista, a pesar de la penosa enfermedad, lo que realmente provocó el fallecimiento fue la reciente desaparición de su segunda esposa, Rose Marie. Valdés tuvo cinco hijos, uno de ellos el conocidísimo Chucho Valdés. También han hecho carrera en la música la cantante Mayra Caridad Valdés y Rickard, percusionista.

En las Islas Canarias actuó en varias ocasiones. Las empresas LM Producciones y Art Bembé lo trajeron a Tenerife, Gran Canaria y La Palma para deleite de muchos seguidores del artista. Precisamente la fotografía que incluimos fue tomada en un hotel de la isla de La Palma, donde se alojó para una de sus actuaciones. El productor y autor de la foto, Juanfra Suárez, recordaba la inmensa sencillez de Bebo, que siempre se detenía a acariciar las teclas de cualquier piano que se cruzara en su camino. También María Jesús León, que trabajó en la comunicación de LM Producciones, reseñó su fascinación por el músico recordando una de las presentaciones en Tenerife con un bello comentario.

Bebo Valdés nació en Quivicán, pueblo cercano a La Habana, el 9 de octubre de 1918. Fue uno de los exponentes más destacados de la época de oro de la música cubana en las décadas de 1930, 1940 y 1950. Integró varias orquestas, entre ellas la de Armando Romeu. Tocó en los centros nocturnos más importantes de la capital como Tropicana, y fue el creador de un ritmo, el batanga. También son memorables en su larga carrera las “jam sessions” en Tropicana con estrellas norteamericanas como Stan Getz y Nat “King” Cole y las grabaciones en vivo en Radio Cadena Azul con su orquesta Sabor de Cuba.

En 1960, el pianista, cuyo nombre completo era Ramón Emilio Valdés Amaro, salió de Cuba rumbo a México junto a Rolando Laserie y decidió emprender el camino del exilio. Valdés vivió durante 40 años en Estocolmo, donde tocó en bares y hoteles. El pianista, que llevó su gran arte y elegancia para tocar el instrumento a su vida personal tratando a todos con afecto y humildad, fue un músico disciplinado que solía pasar una hora diaria frente al piano repitiendo las escalas aprendidas 70 años antes.

En el 2000, el documental Calle 54 del director español Fernando Trueba fue determinante para rescatar a una gloria olvidada de la música cubana. A partir de ahí comenzó una segunda etapa en su carrera que incluyó el gran éxito del disco Lágrimas negras con Diego el Cigala, por el que consiguió tres discos de platino en España y recibió uno de sus cinco Grammys. Los restantes son por El arte del sabor (2002), por el que recibió dos premios, y Bebo de Cuba (2006).

En el 2008, el cineasta cubanoamericano Carlos Carcas realizó el documental “Old Man Bebo”, que ganó el premio al mejor documental nuevo en el Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York. Este tributo a la vida del músico lo sitúa, según los recuerdos de importantes colegas cubanos, en una casa del barrio habanero de Santa Amalia, donde entonces el joven Bebo ocupaba una habitación amueblada con un piano y hacía arreglos para Celia Cruz y Esther Borja. También se recogen imágenes de archivo de las presentaciones de Valdés y su orquesta en Radio Cadena Azul, donde una multitud de bailadores esperaba en las afueras de la emisora para aclamar al músico.

En el 2011 el Berklee College of Music le otorgó a Valdés un doctorado honoris causa. La experiencia de Valdés en el ambiente bohemio en la Cuba de los años 50’s imprimió una chispa especial a la banda sonora de la película de animación “Chico & Rita”, dirigida por Fernando Trueba y con dibujos de Javier Mariscal. El tortuoso romance de un músico y una diva cubana del canto, que viajó tres décadas por ciudades como La Habana, Nueva York y por último Las Vegas, fue nominado al Oscar en el 2012.

En el 2008, el último disco de Valdés lo reunió con su hijo Chucho, uno de los pianistas más importantes del jazz y la música popular cubana: “Bebo y Chucho Valdés”, juntos para siempre es un paseo por el cancionero cubano con temas como “Son de la loma”, “Sabor a mí”, “Lágrimas Negras” y “La Gloria eres Tú”, y especialmente, el bolero “Tres palabras”, de Osvaldo Farrés. Después de la muerte de su madre en Cuba hace dos años, Chucho se mudó a España para estar cerca de su padre.

2 Comments

  1. José Antonio Jiménez "Graffiti"

    24 marzo, 2013 en 12:38

    Bebo, al que tuve la dicha de conocerlo, ha sido ejemplo para todos los que estamos vinculados a la música. Nos ha ofrecido una larga carrera musical de más de 70 años que no es poco. Su sabiduría, su creatividad y su talento ha calado en públicos de todas las edades y culturas, dejando su legado en manos de sus hijos, artistas de renombre como él. Dios lo tenga en su gloria.

  2. asere

    24 marzo, 2013 en 23:46

    un cubano mas para gloria de nuestra bandera

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