La orquesta Van Van, dirigida por el innovador músico cubano Juan Formel, cumplió sus compromisos en las Islas Canarias con dos memorables actuaciones en el Palacio Latino de Las Palmas y la Discoteca El Son de Santa Cruz de Tenerife. Ambos locales registraron llenos absolutos desde primeras horas de la noche. El público, compuesto mayoritariamente por cubanos residentes en el Archipiélago, disfrutó de unos conciertos brillantes en los que, al menos por lo que respecta a Tenerife, falló la sonorización, como ha sucedido en otros directos desarrollados en el local, donde parece que las empresas de sonido no han logrado salvar los obstáculos acústicos que presenta la sala.
En ambas actuaciones, la afamada agrupación cubana ofreció dos pases durante la noche, desgranando a lo largo de la madrugada su extensa carrera artística, en esta ocasión con incorporaciones de jóvenes artistas que en nada desmejoran la tradiciional calidad sonora de la orquesta. Juan Formel, al bajo, y algunos de los más viejos componentes del grupo, demostraron junto a los nuevos músicos y cantantes, entre ellos una voz femenina, por qué se considera a Van Van como la agrupación que cambió las bases rítmicas de la música bailable cubana.
En definitva, una explosión bailable que hizo mover el esqueleto a todos los presentes. Una banda que hace salsa, pero también jazz, rock y todo ello mezclado con ancestrales ritmos afro-caribeños. El paso de Van Van por las salas canarias abre una sierie de conciertos, apoyados por Mega Latina, que proporcionarán a los aficionados a la salsa ver y escuchar en directo a artistas de la talla de India o grupos como el Gran Combo de Puerto Rico.
UN POCO DE HISTORIA
Van Van en acción
Desde que en 1964 un jovencísimo Juan Formell creara la orquesta Van Van, la banda ha recorrido prácticamente todo el mundo y ha grabado más de treinta discos y producido numerosos éxitos con una original manera de entender los ritmos afrocubanos, siempre innovando y buscando nuevos sonidos sin perder la raíz. Al afamado músico se le atribuye la incorporación del bajo, la organeta, la guitarra eléctrica, los violines y sustituyó la flauta de cinco por la de sistema. “El trabajo vocal –dice la biografía oficial de la banda-, se sustituyó por el montaje de voces propio de los cuartetos. Esta experimentación sirvió de punto de partida para que su contagioso ritmo sentara pautas en la música popular bailable”.
La innovación musical más reconocida del grupo es sin duda el llamado “songo”, un “modo de abordar el son con elementos tomados del jazz y el rock, consistente en un diseño rítmico en la percusión combinado con un figurado de piano y el bajo, creando timbres armónicos y melódicos diferentes”. De la primera época de Van Van formaron parte los músicos José Luis Quintana (Changuito), Raúl Cárdenas (el Yulo), César Pedroso (Pupi), Fernando Leyva, Jesús Linares, Orlando Canto, José Luis Cortés (el Tosco), Julio Noroña, Gerardo Miró, William Sánchez, José Luis Martínez y Miguel Ángel Rasalps (el Lele), que participaron junto a Formell en esa exploración de ritmos y sonidos. Algunos de ellos permanecen hoy en la banda.
En la década de los 80, tal y como refleja su historia musical, “rompen su propio estilo incorporando el sonido bronco y rajado de los trombones. Introducen a su vez sintetizadores, teclados con múltiples posibilidades sonoras. El empleo del saxofón sintetizado y de los violines eléctricos llama mucho la atención en ese momento. Un sello distintivo del grupo es el uso de la picaresca, la ironía, el costumbrismo en sus canciones. Convirtiéndose en una suerte de crónica de la realidad cubana, sus textos ofrecen una circunstancia social, temáticas que recrean lo jocoso de la cotidianidad”.
Juan Formell y los Van Van han sido a lo largo de su historia la mejor embajada que haya tendido la música cubana contemporánea. Recorrieron Europa en los 90, llegando a las Islas Canarias por primera vez unos años antes para participar en conciertos multitudinarios que tuvieron como escenarios la Plaza de Toros de Santa Cruz y el campo de fútbol Tasagaya de Güímar, en Tenerife.
Sus trabajos han sido premiados en muchos países y el grupo consiguió un premio Grammy en el 2000 por el disco “Van Van llegó”. Recientemente la banda fue nominada a los Grammy Latinos en el apartado de “Mejor Álbum de Salsa”, por su disco grabado en directo durante la presentación en el Miami Arena en el 2002. Finalmente, la orquesta no pudo asistir por tener problemas con la visa de entrada a los EE.UU. Hace sólo unos meses la banda viajó nuevamente a Europa para realizar una gira por numerosos países. Fue memorable su actuación en el parque de atracciones Eurodisney, en las afueras de París, y también el recital en el Zurich Latin Palace, en Suiza.





Van Van es la expresión humana de la innovación y el sentimiento en la música, como parte de la cultura y de todo lo que la mente humana pueda crear. Es el aporte de la constancia, el respeto, el amor y el profesionalismo a la música popular cubana que, aún con el criminal bloqueo impuesto por el Imperio norteamericano, se mantiene a pesar que las empresas mercantilistas de la música traten de ignorar su rico aporte desde finales del siglo XIX,
Viva Van Van,
De Venezuela, Venceremos con Van Van.